"Lo funcional es mejor que lo bello, porque lo que funciona bien permanece en el tiempo."

Ray Eames

La semana pasada hablamos de la importancia que tiene poner énfasis en cada uno de los elementos de la cadena de valor en la industria de la construcción, a fin de ser capaces de ofrecer un servicio íntegro de principio a fin, y no sólo al término de cada proyecto.

Es por eso, que el día de hoy hablaremos de por qué es fundamental trabajar con materiales de primera. No tiene sentido ofrecer un servicio excepcional y trabajar con insumos de baja calidad. Esto resta puntos importantes, tanto con nuestros clientes actuales como con los futuros. Es decir, ninguno de tus clientes será capaz de hacer una buena recomendación de tu trabajo, si éste no queda del todo satisfecho.

Muchos de nosotros hemos escuchado infinidad de ocasiones la frase: “lo barato sale caro”, y la realidad, es que la mayoría de veces se vuelve casi una ley.  ¿Quién no ha comprado algo de menor costo y ha terminado pagando más por la baja calidad del artículo adquirido? Casi te puedo asegurar que dijiste “yo”.

Sin embargo, y a pesar de que esto suele ocurrir de manera común, como líderes de un servicio, siempre solemos buscar proveedores que nos ofrezcan alta gama en sus productos/materiales pero que al mismo tiempo sean un opción rentable para nuestro bolsillo.  

Buscar este tipo de opciones es totalmente válido. Pero, debemos asegurarnos de que en realidad nuestra adquisición representa un ahorro real; es decir, que pagamos un precio asequible por productos de buena calidad.

También sabemos que encontrar proveedores así no es tan sencillo, pues siempre vamos a estar expuestos a caer trampas o engaños. No obstante, como profesionales de este ramo contamos con la experiencia necesaria para poder discernir entre un material y otro, siempre teniendo en cuenta las requisiciones hechas por el cliente.

Para asegurarnos de que nuestras compras y proyecto sean un éxito sugerimos los siguientes pasos:

1.- Tener bien claras las especificaciones de cliente; es decir, podemos hacerle sugerencias en cuanto a los materiales de construcción; sin embargo, ellos siempre tendrán la última palabra.

2.- No cotizar proyectos más bajos de lo que serán. El hecho de querernos quedar con determinado proyecto, no implica que le mintamos al cliente respecto a su costo final. Debemos tomar en cuenta el primer punto para poder ser realistas en este paso. Si sabemos que determinados materiales tienen un costo elevado, no podemos prometer costos bajos. Implicaría conseguir materiales de baja calidad para no salirnos de presupuesto, o bien, terminar poniendo de nuestro bolsillo.

3.- Comenzar a cotizar con distintos proveedores. Una vez que ya hayamos revisamos todas las especificaciones con el cliente, podemos proceder a buscar nuestros proveedores. Será aquí, en donde tendremos que ser sumamente astutos si queremos conseguir materiales de calidad a buen precio. Lo único que por ningún motivo debemos hacer, es atrevernos a comprar algo que perfectamente sabemos no cumple con los estándares de calidad. Esto definitivamente nos podría dejar muy mal con nuestro cliente. La cuestión aquí, es realizar un mercadeo inteligente entre nuestros proveedores para elegir la mejor opción.

¡Después de estos tres pasos iniciales todo dependerá de tu experiencia y tus conocimientos para el desarrollo y construcción del proyecto!